Gratitud y generosidad en niños: Cómo inculcar bondad duradera

Como padres, nuestra meta principal en la vida es criar niños buenos y felices, que se conviertan en adultos buenos y felices. Inculcar las virtudes de la generosidad y la gratitud es crucial para alcanzar esta meta. Pero como la mayoría de las cosas buenas, esto no solo sucede por sí mismo. Cultivar estos valores en los niños conlleva un esfuerzo consciente de parte de los padres.

La mayoría de los padres crecieron en tiempos diferentes. Amazon no entregaba cajas en la puerta el mismo día que los artículos se ordenaron. Conversábamos con los vecinos cuando andábamos en nuestras bicicletas por nuestros vecindarios seguros. Jugábamos con niños en los callejones. El mundo puede estar más conectado, pero se puede sentir como si estuviéramos menos conectados con el mundo que nos rodea. 

Las preocupaciones sobre el materialismo y egocentrismo en aumento pueden mantener a los padres despiertos por las noches.

Hay mucho enfoque en el yo. Algo de este enfoque puede ser excelente para el cuidado personal, pero también afecta el enfoque en mejorar la vida de otros.

La tragedia de criar niños que no son generosos es que eso significa criar niños que no son realmente felices. Estudio tras estudio nos dicen que la generosidad produce felicidad. En el dar está el recibir. Aún hay mucha necesidad, pero a medida que el mundo crece, las necesidades de nuestra comunidad cercana pueden sentirse más fuera de foco.

Los niños son bombardeados con las situaciones difíciles de niños en tierras lejanas. Se piden donaciones para personas que nunca verán con sus propios ojos. Puede que sientan que las necesidades de otros son lejanas y están fuera de sus propias burbujas.

La generosidad y la gratitud van de la mano. Son prácticamente virtudes paralelas. Entre más den los niños, más se dan cuenta de lo afortunados que realmente son. 

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La importancia de la gratitud y la generosidad 

Los científicos han estudiado durante mucho tiempo la conexión entre la gratitud, la generosidad y la felicidad. Han descubierto que un generoso acto de gratitud puede aumentar significativamente la felicidad de una persona y disminuir síntomas depresivos. 

Estudios han mostrado que la generosidad hace que las personas sean más felices e incluso puede tener beneficios significativos para la salud. Los investigadores incluso han ligado la generosidad y amabilidad con una expectativa de vida más larga. 

Felicidad, vidas más largas, mejor salud —todas estas son cosas que queremos para nuestros hijos. En realidad, los niños están predispuestos al altruismo. Entonces, surge la pregunta, ¿cómo podemos fomentar estos regalos en lugar de extinguirlos?

Consejos de una experta para criar niños generosos, corteses y agradecidos

Le pedimos a la Dra. Jennifer Gatt, renombrada psicóloga infantil y experta en comportamiento que diera su opinión sobre cómo fomentar la amabilidad y gratitud en los niños. La Dra. Gatt tiene su Ph.D. en Psicología Educativa y ha completado una beca posdoctoral en Neuropsicología. Sus primeras experiencias como psicóloga escolar y subsecuentes años trabajando con familias y niños, le dan una perspectiva única sobre cómo ayudar a los niños a tener éxito. Nos dio estas cinco sugerencias.

1. Modela la gratitud

La Dra. Gatt enfatiza que el factor más importante para criar niños que sean agradecidos, es ser agradecidos nosotros mismos. “Los niños siempre están observando a sus padres e imitando su comportamiento basado en lo que ven. Tan pronto como sea posible, haz un hábito de discutir conscientemente tus bendiciones con tus hijos. Incluso cuando las cosas sean difíciles, podemos encontrar cosas por las que estar agradecidos: un techo sobre nuestras cabezas, los niños acurrucados en sus camas, amistades, trabajos o incluso nuestras comidas favoritas”.

“Si modelas la gratitud por las pequeñas cosas que tan a menudo damos por sentado, tus hijos entenderán que esas cosas no están garantizadas”. La Dra. Gatt recalca que la gratitud a menudo crece con la madurez. Damos muchas cosas por sentado en nuestra juventud. Esto no es necesariamente algo malo. Los niños se sienten seguros y estables en sus hogares y con sus familias. Entre más viejos somos, vemos más gente que ha perdido esas cosas que creíamos que nunca nos dejarían. 

2. Frascos de gratitud

La Dra. Gatt anima a sus clientes a que usen frascos de gratitud para fomentar un ambiente de amabilidad y cortesía en sus hogares. Los frascos de gratitud son fáciles de hacer e incluso más fáciles de llenar. 

Cada niño necesitará un frasco que pueda decorar con su nombre y otras decoraciones divertidas. Los frascos pueden colocarse en un espacio central de la casa con tiras de papel y utensilios para escribir. Una vez a la semana, cada miembro de la familia escribe algo por lo que están agradecidos acerca de cada uno de los miembros de la familia. Esto puede ir desde “Estoy agradecido porque me ayudaste con mis tareas del hogar” hasta “Gracias por ser una buena mamá”. Mi hijo de 6 años recientemente escribió: “Mi mamá me ayuda a haced mi tadea”. Claramente no lo estoy ayudando lo suficiente, pero aceptaré la victoria. 

Para los niños más pequeños, sus padres o hermanos los pueden ayudar a escribir o hacer un dibujo para que todos puedan participar. Al final de la semana, la familia puede sentarse juntos y leer los mensajes. Pueden decidir como familia si quieren leerlos en voz alta o no. Enséñale a tu hijo a aceptar la validación sin negarla o decir algo más que gracias.

La belleza de los frascos de gratitud es que animan a los niños a realmente pensar en las personas a su alrededor. A menudo damos por sentado a aquellos más cercanos a nosotros.

3. Limpieza de otoño y campaña de donación

La limpieza de primavera es mucho más fácil cuando es precedida por una purga de otoño. Este es el momento del año perfecto para echar un vistazo y decidir qué es lo que no necesitas y a lo que otras personas podrían darle un mejor uso. 

Para los niños, esto puede significar revisar su habitación y encontrar los juguetes que no usan. Una de dos cosas pasará. Ya sea que tu hijo decida donar los juguetes en buen estado o comenzarán a jugar con sus juguetes viejos de nuevo. De cualquier manera, es un ganar-ganar.

Puedes involucrar a tu hijo en la búsqueda de una buena organización para llevar sus artículos en buen estado. Podrían ser desde organizaciones de cuidado de crianza o incluso familias en necesidad que conozcas. Si tu hijo puede ver el impacto, se sentirá bien por la donación. Si le pides a tu hijo que le dé sus juguetes a una organización desconocida, probablemente no accederá. Si le pides al mismo niño que done un juguete y le muestras fotos de niños en necesidad que se beneficiarán, estará mucho más dispuesto a compartir.

4. Tarjetas de agradecimiento

Este es el momento del año perfecto para reflexionar sobre aquellas personas que hacen sus vidas mejores. La Dra. Gatt recomienda tomarse el tiempo de realmente sentarte con tu hijo y reflexionar sobre el año que pasó. Pídele a tu hijo nombrar a algunas de las personas que lo han ayudado. 

Luego, dale a tu hijo los materiales para hacer tarjetas de agradecimiento para las 5-10 de esas personas que tienen el mayor impacto en sus vidas. Podría ser cualquier persona, desde abuelos hasta el cartero que acaba de entregar el catálogo de juguetes más reciente. La idea es que los niños piensen en personas que se dedican a hacer su vida mejor. Algunos posibles destinatarios podrían ser abuelos, maestros, padres, oficiales de policía o personas en los restaurantes o tiendas que tu hijo frecuenta.

Por último, ayuda a tu hijo a escribir notas personalizadas en las tarjetas de agradecimiento caseras. Estas notas pueden seguir una fórmula sencilla. Querido/a (persona que te ayuda). Gracias por (lo que esa persona hace para ayudarte). Tu amabilidad me hace sentir (sentimiento). Te aprecio. Sinceramente, (nombre del niño). 

5. Ayudar a los vecinos

La mayoría de nosotros vive en comunidades con vecinos que podrían necesitar una mano. Pídele a tu hijo que piense en sus vecinos y las personas que podrían necesitar un poco más de ayuda esta época. He aquí algunas sugerencias.

Vecinos mayores: Quitar la nieve de las entradas, limpiar las hojas, meter los botes de basura, jugar cartas o preguntar si puedes ayudar a pasear a las mascotas. Algunas veces los vecinos mayores extrañan a sus hijos y familiares esta época del año y aprecian la compañía. 

Familias: Las familias siempre están ocupadas durante las épocas festivas. Si tu hijo es lo suficientemente mayor, podría ofrecerse a cuidar niños o ayudar a una mamá una noche para que puedan hacer sus tareas de las festividades. 

Personas solteras/Parejas: Las personas solteras ocupadas o parejas sin hijos pueden disfrutar de un platillo, galletas o pan de calabaza casero. Bonus —podrás pasar un momento divertido horneando con tu hijo. 

6. Darle el día libre a mamá y papá

A menudo, los niños no son tan agradecidos con sus padres como deberían. Si nosotros, como adultos, tuviéramos a alguien cocinando, lavando nuestra ropa y listos para ayudarnos con nuestro trabajo, estaríamos muy agradecidos. 

La realidad es que los niños no conocen algo diferente. Puede que no nos aprecien porque no saben lo difícil que es hacer nuestro trabajo. He aquí una manera divertida de ayudarlos a darse cuenta lo mucho que sus padres hacen por ellos y animarlos a retribuir. 

Consigue tarjetas y escribe 10 tareas que mamá y/o papá hacen en casa que los niños razonablemente podrían hacer ellos mismos. Estas tarjetas pueden ser muy diferentes dependiendo de la edad de los niños. 

Luego, elige un día de fin de semana en el que los niños hagan las cosas que papá y mamá normalmente hacen. Lavar los trastes, barrer, aspirar, cocinar, lavar la ropa, los baños y cualquier otra cosa que ellos razonablemente podrían hacer. Si quisieras ser realista, también podías quejarte de que no te gusta la comida y necesitas tus shorts favoritos, pero aún no los han lavado. 

Tú y tus hijos se podrían sorprender de cuánto pueden hacer por sí mismos y mantén la tradición una o dos veces al mes. Con suerte, al menos tus hijos te apreciarán más una vez que hayan estado en tus zapatos por un día.

7. Kits para las personas sin hogar

Es importante que los niños entiendan la perspectiva. Siempre parecen comprender bien esto cuando están en lo que parece ser el lado perdedor. Si su hermano/a puede hacer algo que ellos no o si su amigo/a tiene algo que ellos no, su rápida reacción es “¡no es justo!”.

Pero, claro, hay dos lados de la perspectiva y la evidencia está a nuestro alrededor todos los días. Este es un momento del año ideal para pensar en aquellos en necesidad y proporcionarles algo de amabilidad y apoyo muy necesarios.

La Dra. Gatt recomienda tomarse una tarde para hacer kits para las personas sin hogar, los cuales puedes mantener en tu auto y entregarlos cuando veas a alguien que los necesita. Y la próxima vez que estés conduciendo, tómate el tiempo de buscar y encontrar personas que los necesiten. 

Estos kits pueden incluir: botella de agua, un bocadillo rico en proteínas, pañuelos, artículos de higiene personal, un poncho de emergencia si vives en un lugar donde llueve, guantes o un gorro, calentadores de manos, protector solar, una tarjeta con recursos locales y una nota de aliento. 

Será bueno tener estos kits cuando te encuentres con mendigos y para enseñar amabilidad y gratitud a tus hijos. 

8. Calendario de amabilidad

Durante la época navideña, el enfoque de los niños puede ser principalmente en ellos mismos, las listas navideñas y Santa. La anticipación antes de Navidad puede ser muy intensa para los niños. Para muchos, es su día favorito del año. 

La anticipación y la emoción son una parte importante de la niñez. Sin embargo, si llega sin ninguna preparación real, puede pasar muy rápido o perder su significado. 

Hemos creado un Calendario de amabilidad de 25 días para niños. Cada día tiene un nuevo acto de amabilidad que los niños pueden realizar fácilmente. Desde cumplidos sencillos, abrir puertas, hasta pequeños regalos caseros, este calendario ayudará a convertir la anticipación en un ejercicio de bondad. 

Calendario de generosidad de 25 días de My First Nest Egg Descargar

Si tu hijo termina el calendario, cuando llegue la Navidad será mucho más especial. No solo estará feliz porque vino Santa, si no que se sentirán bien por lo que lograron en diciembre.

9. Diarios de gratitud

Los diarios de gratitud son una excelente manera de documentar todas esas pequeñas bendiciones en nuestras vidas que tal vez no notemos. Pueden ser particularmente impactantes para los niños. La Dra. Gatt recomienda pedirles a tus hijos que lo mantengan junto a su cama y escriban algo cada noche.

Hay diarios de gratitud a la venta, pero en realidad solo necesitas un pequeño cuaderno para cada miembro de la familia. Lo importante no es cómo luce, si no cómo hace que los niños reflexionen.

Al final del día, los niños de todas las edades pueden escribir en su diario cosas en su vida por las que están agradecidos. Esto puede ir desde lo simple (papas fritas) hasta lo más reflexivo (amor y conexiones familiares). Anima a tu hijo a pensar en actos de amabilidad específicos que experimentaron durante el día. Estas cosas los harán sentirse amados y les darán ideas de cómo ellos pueden repartir amabilidad.

10. Hagan voluntariado juntos 

Hay muchas oportunidades en todas las comunidades para que las familias hagan voluntariado juntas para ayudar a aquellos en necesidad. La Dra. Gatt hace hincapié en que hacer voluntariado juntos tiene beneficios más allá de lo que puede parecer a simple vista. Cuando los padres e hijos son voluntarios juntos, construyen una cultura de amabilidad y compasión en su familia.

Como padres, a menudo estamos tan ocupados con nuestras familias, nuestros trabajos y nuestras comunidades que es difícil encontrar tiempo para ser voluntarios fuera de nuestro hogar. Nuestros hijos saben lo valioso que nuestro tiempo puede ser, por lo que, si se lo damos a una organización, lo notarán.

Hacer voluntariado también es un regalo de tiempo juntos como familia. Puedes pensar en ello menos como ser voluntarios y más como una actividad familiar de trabajo en equipo. Les enseñará a los niños a trabajar juntos y tomar indicaciones de los adultos a cargo de la operación. 

He aquí una lista de organizaciones de voluntariados que siempre necesitan ayuda.

  • Los refugios de animales locales a menudo reciben a voluntarios jóvenes para jugar con los animales y limpiar las jaulas.
  • Los bancos de alimentos a menudo permiten que las familias hagan voluntariado juntas para ayudar a clasificar, empacar y abastecer comida.
  • Las bibliotecas a menudo tienen programas de lectura en los que los niños pueden ser voluntarios para leerle a niños más pequeños.
  • Los asilos e instalaciones de vivienda asistida se benefician en gran medida de la alegría que los niños llevan a las instituciones. Los niños pueden participar en juegos y actividades organizadas. 
  • Los grupos de limpieza en parques y otros espacios compartidos nunca rechazan unas pequeñas manos que sean buenas en encontrar y recolectar basura.
  • Los jardines públicos a veces permiten que los niños participen en plantar, quitar la maleza y cosechar.
  • Las escuelas a menudo les proporcionan a las familias actividades de voluntariado tal como limpiar espacios u organizar salones de clase.
  • Las iglesias u organizaciones comunitarias siempre necesitan muchas manos para ayudar a organizar, limpiar y llegar a más personas.
  • Los hospitales a menudo reciben tarjetas, flores, animales de peluche y buenos deseos para los pacientes.
  • Los proyectos de voluntariado en casa son siempre una opción para las familias que no se sienten cómodas llevando a sus hijos a una de estas organizaciones. Simplemente escoge una caridad y organiza una actividad grupal con familia y amigos para ayudar. Esta es una oportunidad perfecta para iniciar una actividad grupal haciendo kits para las personas sin hogar de la comunidad.

Todos los padres quieren criar niños generosos, amables y agradecidos. Los niños tienen estas tendencias de manera natural, porque los actos de amabilidad y generosidad los hacen sentirse bien. Alentar este lado de los niños es muy importante para su salud mental y su bienestar.

Las épocas festivas pueden ser un excelente momento para comenzar tradiciones. Lo que sea que decidas hacer, intenta hacerlo un hábito de todo el año. Hacer de los actos de servicio y gratitud una práctica de todo el año ayuda a inculcar una cultura de dar y de amabilidad dentro de tu familia. Se convertirá en parte de los valores de tu familia en lugar de una obligación de temporada. Tus hijos crecerán con empatía, compasión y felicidad y tu hogar se beneficiará tanto como tu comunidad.